Una recapitulación del viaje: Parada 1: Neuquén, Argentina.




Sara y yo nos conocimos en Chile en junio 2013 (Aquí el relato de cómo se unió a Madejándola), lo cual significa que el recorrido empezó seis meses antes. En estas semanas les compartiré las fotos del recorrido desde un principio, en enero. Durante enero y febrero me acompañó en la ruta Johanna Lyall, estudiante de diseño de indumentaria en la Universidad de Buenos Aires.


A pesar de varios contratiempos, con ella pudimos tener un pequeño acercamiento al textil mapuche en el sur de Argentina y Chile. 

Les comparto aquí las fotos de la primera parada en la que pudimos registrar y acercarnos a los textiles y la cultura mapuche. Ese lugar en las fotos es Ruca Choroy, una pequeña comunidad mapuche en Neuquén, rozando a frontera con Chile. 

Llegamos ahí por referencia de una profesora de la escuela y nos topamos con este pequeño taller de textileras llamado Newentyuy Domo (fuerza de mujer). A pesar de que la comunidad es muy reservada, Irma Lican nos ofreció hospedarnos ahí mismo en el taller  con la condición de presentarnos con el Lonko, o jefe, y que le habláramos de nuestros motivos para estar allá.

Pasamos un par de días en este lugar hermoso cercano al Parque Nacional Lanín, rodeadas de pehuenes (árboles nativos y antiquísimos), cielos alucinantes y por supuesto textiles llenos de historia.

Ellos trabajan principalmente la lana de oveja, que en este taller hilan, tiñen y tejen. Fue aquí donde aprendimos que los diseños que tejen se llaman Ñimin.

Me hubiera gustado mucho permanecer un poco más en este lugar ya que siendo esta cultura (y con toda razón) tan reservada, se nos pidió no hacer muchas fotos. La confianza se construye y lleva tiempo, especialmente con quienes han sufrido saqueos culturales por siglos.

El textil mapuche requiere muchos años para aprenderse, pero más para entenderse. Extiendo mi gratitud a estas comunidades que nos recibieron y mi respeto a su lucha. Que el textil no deje de ser un símbolo de resistencia. NEWEN.

-Mon P.