¡SALE!


La palabra que más he pronunciado desde mi entrada a Chile. Es todo un tema el de los perros en la calle. Y más ahora que la perrita con la que comparto casa estuvo en celo y todos los perros del pueblo quisieron sembrar su semillita en ella. Hubo peleas apasionadas que nos dejaron con un calentador (Calefon) y un desagüe rotos, y eso sin mencionar la alteración de nervios que vino con todos esos enfrentamientos amorosos. Para rematar no es sólo una cuestión de perros, los gatos también ponen de su parte para hacer el uso de esta palabra un común denominador en el día a día (repetidamente).


En mexicano: ¡Sáquese! (o ¡SQSE!). En argentino: ¡Salí!