Mi casa es tu casa



Esa soy yo, abajo Nacho e Igna. 

Hace dos meses, cuando recién arrancamos el viaje, tuve que ir al Centro de Salud de Villa Pehuenia (Argentina) y le tocó a Nacho, que era el médico en turno, darme consulta. Cuando tomaba mis datos y salió a relucir el hecho de que soy mexicana sonrió y me contó que él y su marido estaban prontos a viajar a México. Estuvimos hablando del viaje un buen rato hasta que los dos recordamos que yo estaba enferma y necesitaba atenderme.

Una semana después, entre las vueltas que dimos, volvimos a Pehuenia. A pesar de que estaban por hospedar a Carmen, la prima de Igna y a su novio Pancho, "Los Nachos" nos recibieron en su casa con mucho cariño y empanadas salteñas. Pasamos una semana llena de risas, convivencias, Kylie y paisajes hermosos.

Ellos ya volaron a México hace más de una semana. Tuve la suerte de poder ver a Igna en el aeropuerto de Santiago durante su escala porque me hicieron el favor de llevar mi computadora a México. Mi amigo Pablo el "Pollo" González madrugó para ir a recibir la computadora a las 6:45 am. Para mi sorpresa, también fue a recibirlos a ellos. Los llevó a desayunar tacos de canasta a Coyoacán, a conocer Ciudad Universitaria y a pasearlos con el auto por la capital. Así fue su primer día en México, con uno de los hermanos de otras madres que tengo.

Esta foto fue tomada hace dos días en Puebla, específicamente, en la sala de mi casa. Yo acá, en Santiago de Chile, viéndolos comer los buñuelos de mi madre y tomándose unos Fernet con mi padre y mi hermana, después de haber ido a "La Casita" a probar la gastronomía poblana y un paseo por Cholula.

No puedo expresar la felicidad que me da saber que estamos madejandoLAtinoamérica con tanto cariño. Gracias a todos por darme tanto.

¡Salud por esto, lo de siempre y lo que falta!